12 ene. 2012

UN MUNDO DE SONIDOS SIN COPYRIGHT

Somos muchos los que nos dedicamos al cortometraje amateur. Muchos dicen que por amor al arte, aunque yo creo que también un poco por vanidad. En esta parcela artística tan gratificante y frustrarte a la vez (problemas de producción, distribución, promoción...), algunos os habréis encontrado alguna vez con el muro del copyright, sobre todo en referencia al audio y especialmente con las bandas sonoras, donde se mueven las mafias mejor organizadas. Tal y como están las cosas, no podéis pretender hacer un corto con una canción “robada”, presentarlo en algún festival y salir de rositas. Vale, uno se sale con la suya la mayoría de las veces, pero puede ser que el próximo pato lo pagues tú.
El objetivo de este post, en todo caso, no es urdir un ardid para esquivar temas legales, sino descubrir un nuevo campo de posibilidades riquísimo auspiciado bajo el sello de Creative Commons. O eso, o aprendes a componer.

Para las bandas sonoras, os recomiendo webs como Jamendo, donde podéis encontrar un sinfín de canciones, ordenadas por géneros y países. Vale, es mucho más fácil poner la banda sonora de Terminator en tu corto, y queda mucho más molón; pero utilizando este tipo de contenidos no sólo enriqueces el valor artístico de tu corto, sino que se crean sinergias de apoyo entre los diferentes creadores.

Otro punto de interés son los efectos sonoros. En Internet circulan cientos de efectos sonoros, pero, cuidado, la mayoría de ellos son “pirateos” de cd's con copyright. En Freesound encontréis miles de efectos que quedarán la mar de bien en vuestros cortometrajes gracias a un motor de búsqueda bastante aceptable (eso sí, en inglés).
Para los que no conozcáis el tema de Creative Commons, os invitó a pasar por su web para informaros. Tened en cuenta que hay diferentes licencias Creative. Tanto en Jamendo como en Freesound encontraréis la licencia bajo la que está registrado cada archivo. Una norma básica es indicar siempre el autor de la obra (en los créditos de tu corto, por ejemplo). Algunos creadores incluyen más restricciones, como la prohibición de modificar la obra original o de usar el archivo para usos comerciales, como publicidad, etc.
Entiendo que la pasión que te lleva a dirigir un cortometraje también te conduce a visualizar una secuencia concreta con una canción concreta, extraída de todo tu acervo musical y en muchas ocasiones condicionado por todo el cine que has visto. Pero probad estas canciones. Siempre hay un tema para tu corto. Hay mucho de ensayo y error, también, pero los resultados suelen ser, como mínimo, sorprendentes.
PD: Os dejo el blog donde cuelgo mis cortos. Veréis que nunca ganaré un Goya con ellos, pero los temas musicales les van al pelo. 

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