4 may. 2015

LOS VENGADORES: LA ERA DE ULTRÓN

A priori, una nueva crítica de Los Vengadores: La Era de Ultrón (Joss Whedon, 2015) me parece innecesaria. De hecho, casi cualquiera de las extensas críticas que he leído por ahí me lo parecen. Ya con Thor: El Mundo Oscuro (Alan Taylor, 2013) se puso de manifiesto que no hay mucho más que decir de las películas de Marvel Studios. Pero aún así, aquí van, no una, sino tres críticas: una corta, otra cinéfila y otra para los amantes de los cómics.

Crítica corta: Bien; más de lo mismo.

Crítica cinéfila: Los Vengadores: La Era de Ultrón no engaña ni sorprende y nos ofrece una nueva dosis de todo lo que ya vimos en la primera parte, aunque con un poco más de oficio por parte del director y mejor envuelto. En este sentido, los primeros diez minutos de la cinta son un derroche de pericia técnica, aunque uno ya no sabe cómo valorar algo generado casi completamente por ordenador. El guión de esta película también soporta mejor el ritmo que el de su predecesora, principalmente gracias a que Whedon ha querido conjugar diferentes géneros. Pero, aunque eso juega a favor de la diversión, también hace temblar el conjunto. Aquí tenemos acción, drama, melodrama, algo de intriga e incluso terror. La película se vuelve oscura en algunos pasajes y en otras ocasiones es esencialmente cómica. Ultrón a veces parece el peor malo de peli de miedo (cuando canta mola mucho) y a veces es un muñeco de feria. Ojo de Halcón es el más humano de todos cuando vuelve a casa, pero en cambio nunca se le acaban las flechas por mucho que dispare (y, en serio, aquí se hincha a disparar). Se empeñan en dotar de cierta verosimilitud a unas historias que, originalmente, no tienen nada de eso; pero a la vez no quieren perder el espíritu pop de los tebeos (aunque sin pasarse, no sea que nos quede muy friki la cosa). Es un monstruo con pies de barro.

Uno ya no sabe qué vara de medir usar para valorar las películas de Marvel Studios (Guardianes de la Galaxia aparte). Ha quedado claro que no se deben juzgar bajo la mirada de un aficionado a los cómics, porque eso de los cómics es otra cosa. Y está claro también que no soportan un análisis cinematográfico serio. En su conjunto, son un batiburrillo destinado a ofrecer un buen espectáculo para masas, y no hay duda que algo han hecho bien en este sentido. Pero, como obra perdurable, no creo que se sostenga. Sí, esta segunda parte de Los Vengadores es divertida y espectacular. Pero ya está, ni siquiera hay mucho que rascar desde el punto de vista de un fanático de Marvel. Así que, sí, en efecto, no hay más que decir. Solo esperar el siguiente capítulo, a ver qué pasa. Aunque, una vez perdido el efecto sorpresa de la primera fase, igual ya me espero a que la saquen en DVD.

Crítica para los amantes de los cómics: No vayáis a verla.

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