14 may. 2015

Por qué no me gustan las series de televisión

Viene un tipo (no necesariamente un amigo, quizás solo un conocido) y te dice: “¿Has visto esta serie? ¿No? Tienes que verla, es la bomba”. Seguro que os ha pasado. A mi me ha pasado un montón de veces. Quizás cientos de veces. Y, en serio, ninguna de esas veces la serie ha merecido la pena. Por eso, cuando alguien me pregunta si he visto tal o cual serie, cambio de tema. Ni siquiera me apetece discutir.

He llegado a la conclusión de que no me gustan las series de televisión. Siempre había pensado que decir algo así era una estupidez. Como decir que no te gusta el cine, o que no te gustan los libros o los cómics. Pero ahora veo que estaba equivocado. Puede no gustarte un formato, un género o incluso un arte. A mí me pasa.

Me dicen que Breaking Bad es buenísima. La veo. Veo que está bien; que tiene una buena factura y que ofrece algunas cosas interesantes. Pero después de ver la primera temporada entera, me pregunto: ¿Cuánto tiempo más voy a dedicarle a esto? La serie tiene 62 capítulos. Eso son unas 620 horas. Eso son más de 25 días, casi un mes. ¿Breaking Bad es tan buena como para dedicarle un mes entero? ¿Y es buena todo ese tiempo, las 620 horas enteras?

Me dicen que Juegos de Tronos es una pasada. Me trago las tres primeras temporadas, básicamente porque cada vez que acabo una de ellas alguien me dice que en realidad la temporada buena es la siguiente. Pero después del último capítulo de la tercera temporada, me pregunto: ¿Cuántas horas más puedo estar viendo a gente hablando y caballos cabalgando? ¿Dónde está mi límite?

Desafío Total es la bomba y dura una hora y media y Contacto Sangriento es una mierda, pero también dura una hora y media. Puedo soportar una mierda de hora y media y también creo que ese es un tiempo suficientemente razonable para que algo que me gusta no me acabe empalagando. Por eso me gustan las películas, sean buenas o malas. Acepto sus reglas.

Sí, es cierto, he disfrutado algunas series, como Prison Break, Perdidos, The Following o True Detective (por no hablar de Twin Peaks, Evangelion o Médico de Familia, por citar cosas dispares). No quiero parecer un fanático, no crean. Pero es imposible que absolutamente todas la series que se están haciendo ahora sean “buenísimas”. Y, en el caso de que lo fueran, tampoco tendría tiempo de verlas todas y no podría soportar la idea de no estar viendo la mejor de todas ellas.

Así que cuando me empiezan a hablar de todas las series que va a comenzar a rodar DC, cuando me dicen que tengo que ver Daredevil o incluso cuando esto de Los Vengadores empieza a parecer una tertulia de Cine de Barrio, me pido otra cerveza y digo que voy a mear.

ANNEXO
Como preveía que me iban a llover quejas por “criticar sin conocer”, he intentado ver algunas de las series del momento. De algunas no he aguantado más de un capítulo, la verdad. Voy a resumir lo que me han parecido:

Arrow: Cutre.
Flash: Infantil.
Powers: Con posibilidades.
Gotham: Correcta, aunque algo desaprovechada.
SHIELD: Aburrida.
Daredevil: Aburrida.
Banshee: Aburrida.
The Leftovers: Aburrida.
The Strain: Aburrida.
Utopía: Aburrida.

Y aprovecho para decir que la única serie que espero ver algún día es la de The Sandman.

2 comentarios:

  1. 62 capítulos son 62 horas, no 620!! comparto la idea general del articulo, pero me vi en la necesidad de remarcarlo.

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  2. A mí me pasa lo mismo, no me engancha ninguna. Las veo malas de solemnidad. Bueno, hace un tiempo me gustó una que...en fin. El comisario Montalbano, un poco por lo que rodeaba la historia en sí. El ambiente, los paisajes, me identificaba con muchas cosas. Las que me gustan solo hacen una temporada, como mucho. Es normal, tienen más curro que estas tontunas de moda que salen como churros. Buenas dicen, menudos bodrios interminables en tropecientas temporadas. Los tiempos.

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